Cine y videojuegos

Estamos acostumbrados a que las películas más importantes y también series de televisión de máxima audiencia sean convertidas a videojuegos para múltiples plataformas domésticas, y muchas veces también a recreativas. Y existen casos de todo tipo: desde las sagas Star Wars y Star Trek, que han sido representadas en una cantidad innumerable de videojuegos de todas las plataformas posibles hasta películas que sin tener mucho tirón o siendo conocidos fracasos de taquilla como Last Action Hero o Waterworld también han sido versionados a consola e incluso han tenido pinballs basados en ellas. Lo que ya nunca sucede es el caso inverso, es decir, una película o serie de éxito que no haya inspirado algún videojuego, sobre todo si son del género de acción, ya que la mayoría de videojuegos de los años 80 y principios de los noventa eran arcades de acción, también por las características técnicas de los sistemas domésticos y que los usuarios adoraban tener en casa los juegos más parecidos posibles a las máquinas recreativas que veían y jugaban en la calle. Tampoco es que hubiera muchas opciones.

Centrándonos en las recreativas, que es nuestro territorio, resulta que antes de empezar a aparecer máquinas de videojuego ya existieron pinballs inspirados en el cine, e incluso alguna máquina recreativa electromecánica. Podemos poner como claro ejemplo la máquina «El Alamein» (Sega 1970). Es un juego del tipo galería de tiro. Podría estar inspirado en la película de cine bélico del mismo título del año 1953 pero al coincidir el nombre con el de una ciudad egipcia donde se libró una batalla de la Segunda Guerra Mundial, y tratarse de un juego sin argumento ni personificación de actores no parece posible que se hubiera tenido que pagar ninguna licencia.

En cuestión de pinballs, y seguimos hablando de máquinas hasta terminar los años 70 y la llegada de los electrónicos en los 80, estos solían reflejar principalmente modas, tendencias, actividades de ocio y deportivas, y temas de ficción. El primer pinball del que tenemos constancia de basarse en una película es Wizard! (Bally-1975) basado en la película Tommy del mismo año, un drama musical en el que un chico sordomudo y ciego es capaz de sentir todo lo que sucede en el tablero de un pinball a través del tacto y se convierte en un maestro (Wizard). Años más tarde podríamos disfrutar del tablero The Who’s Tommy (Data East – 1994) en el que se incluirían los temas musicales de la película y una importante selección de escenas en su display DMD.

Fue principalmente a pricipios de los años 90 cuando los pinballs dejaron de tratar temas genéricos para pasar a fijarse cada vez más en trasladar cine y series de TV a sus tableros en un intento de atraer a una mayor cantidad de jugadores gracias a una temática que ya conocen. De esta manera no podían faltar pinballs dedicados a Star Wars, Star Trek, Terminator, Indiana Jones, La Familia Addams, y un largo etcétera que incluye hasta la actualidad máquinas basadas en licencias de cine y TV de todos los tiempos. Últimamente se ha añadido al tema de licencias la de personajes de cómics Marvel y de grupos de rock.

En el caso de las máquinas de videojuego encontramos un porcentaje menor de licencias. Tal vez por tratarse de un tipo de juego que viene principalmente de Japón, y por su cultura de ser más dados a realizar sus propias creaciones en vez de reflejar las tendencias americanas (las heridas de guerra contra el ejército americano perduraron décadas) el resultado es que aún a día de hoy son minoría las máquinas de videojuego las que se basan en películas, siendo de nuevo, eso sí, Star Wars la licencia más repetida. Como apunte, la primera máquina recreativa de Star Wars fue una producción americana (Atari – 1983) y también una de las primeras en tomar una licencia cinematográfica. Otras conocidas licencias de éxito fueron las Tortugas Ninja y Los Simpson (Konami 1989 y 1991) o Supeman y Rambo III (Taito 1988 y 1989) pero por regla general los fabricantes de máquinas recreativas, principalmente los japoneses, optaban por crear sus propios personajes y sagas.

La colección del Museo del Recreativo: